martes, 15 de marzo de 2016

Ventana cerrada

¿Sabéis de esas veces que estas enamoradísimo de alguien, y le encuentras un "Oh..." que se carga toda tu fantasía amorosa?, ya sabéis: "Sueño con tener 5 niños, como mínimo", "Podemos ir a comer con la gente de mi secta", "Me gustan mucho los gatos". Pues esta historia es una de esas cosas, pero sin nada que ver con niños, sectas o gatos (Mascota de Satán...).

Hace meses que estaba soñando con tener una oportunidad, una ocasión, una ventana abierta, y el destino, sabio de él, me la dio... Nunca había estado tan equivocado.

¿La ventana que pedía que ojalá estuviese abierta? Cerrada, clausurada, tapada y defenestrada. Por siempre. No tiene pinta que esa ventana sea un futuro para mí (A no ser que desarrolle una afiliación por los gatos).