viernes, 6 de febrero de 2015

No es para siempre

Dolor. Las mejores cosas de este mundo suelen ir acompañados de algo de dolor, pero lo bueno del dolor, es que no es para siempre, y al final se acaba yendo.

Te has preparado a fondo. Llevar tu meta acabo duele, pero el dolor es pasajero: levantarte a las 6 am, sentir los pinchazos en los músculos, los golpes, las dudas, todo ello te dolerá, ¿Pero cuanto durará ese dolor: un día, una semana, un año? El dolor no es para siempre, acaba. Si el camino para llevar acabo tu meta te ha generado ese dolor, no permitas que caiga en vacío: has llegado hasta aquí, da el siguiente paso, y una vez lo hayas logrado, da el próximo, no dejes que todo lo que hay atrás te alcance.

Lleva tu meta al final: el final de la victoria y el éxito o o el de la derrota habiendo luchado. Sea el camino que acabe siendo, lucha por ello y no te rindas porque una derrota duele, pero te da fuerzas para volver a intentarlo, sin embargo, si no llevas tu meta acabo porque te has rendido... ese dolor sí durará siempre.