¿Sabéis esas típicas historias que cuentan cómo el héroe logró salvar el mundo, dar un tostón de charla al malo y rescatar a la chica y trincarsela después? (Sí, ¿O no os pensaréis que salva el mundo sin pensar en lo que hay luego?), bien, pues esta es una historia un poco distinta. Es la historia de cómo conocí a vuestro tío Deadpool, y para ello, debemos remontarnos un poco atrás:
Todo comenzó allá por un cálido 2011, aún iba al colegio, y que cometiera délitos por esa epóca no se me castigaba con la cárcel, si no con la más sonora de las hostias faciales. Todo era normal hasta que un día, cumpliendo mi función de saltar de un vídeo de Youtube a otro (Todos hacemos esa mierda así que no os creáis superiores), encontré un vídeo raro: la imagen que salía era de un tío con capucha de sadomaso de cuero roja y ponía "Deadpool-Tráiler filtrado". Me picó la curiosidad de ver que clase de depravado haría una película de un loco sexual que usa cosas de sadomaso en su vida diaria y tenga éxito para ser filtrado encima (¡Soy fan tuyo Erika Leonord!).
Me metí a verlo y aquello fue el tráiler más cómico y violento que ví nunca: el tío se tiró desde un puente a un coche en marcha y empezó a hacer chistes a unos tíos con pistolas, le pegaban y estaba como si nada y luego comenzó a hacer su baile de chistes, frases chorras y masacre. Lo ví como otras 5 veces seguidas. Estaba fascinado. Obviamente investigué quién era este loco de cuero rojo, y cuando descubrí quién era, dos arcoiris proyectados por unicornios cabalgados por los osos amorosos salían a mi espalda mientras todo cogía un tono rosado y a mí me corría una lágrima por la mejilla: descubrí que este tío, Deadpool, era un personaje de cómic, un mercenario con el que habían hecho inmortal casi, y que era un auténtico gilipollas y loco; a mí nunca me han gustado los cómics, me parecían siempre complejos, muchos mundos y personajes, pero él... "Deadpool contra el regreso de los presidentes muertos de EEUU", "Deadpool VS El Quijote", "Deadpool acaba con una raza alienígena disfrazado de mascota pollo"; son historias absurdamente sin sentido, y puramente rídiculas de argumento. Él estaba hecho para mí (Esto esta cogiendo un tono erótico que no tenía previsto... ¡Maldita Erika!). Gracias al amigo en mallas comencé a adentrarme en el mundo del cómic, y eso nos lleva al presente.
2016, estreno de Deadpool-La película, protagonizada, producida y escrita por Ryan Reynolds, ¡Oh! ¿No lo he mencionado? El hombre del tráiler filtrado es el actor más sexy de 2010, Ryan Reynolds. Alguien filtró su vídeo de prueba y arrasó en internet y el muy capullo no hizo otra cosa que mover tierra, mar y aire para que la película saliera adelante, y lo logró, pero no paró ahí: quería que fuera la película adaptada más fiel jamás hecha (Supongo que no querría algo así como que pusieran a Deadpool con la boca cosida, medio en pelotas y soltando rayos laser por los ojos solo porque el director quería hacerse el guay e ir de innovador; sería una de las mayores gilipolleces que nadie jamás habría hecho nunca, ¿Verdad?), y así lo hizo. En verdad el mundopool le debe bastante a este hombre: un profundo gracias por traer al bocazas a la vida se quedaría pequeño.
El caso, recapitulemos: 4 años esperando la película, la anuncían, doy por culo durante meses poniendo cosas de la película en las redes sociales (Un saludo gente), y llega el día del estreno; fue tan mágico.
Y, ¿Que qué tiene de especial para que me guste tanto? Nada. Eso es lo mejor: es un tío normal (Si por normal entendemos que le dieran un adiestramiento militar avanzado y sea un puto chalado) al que le tocó la tragedia del cáncer y cogieron para "curarle" haciéndole súper... desfigurado, pero súper. Un tío de la calle, con su apartamento cutre, que le gusta la televisión y la comida mexicana, y ha llegado a conquistar a miles de personas, y ni siquiera es el héroe: él no salva el mundo si no es por una buena cifra, no da rapapolvos al malo sino que le corta la cabeza mientras hace un chiste con no perder la cabeza, no salva a la chica a no ser que se la beneficie (¿Pero quien se trincaría a ese tío?... Os sorprendería). No cumple el rol de héroe.
Decían que un héroe tiene en su vida 4 o 5 momentos que realmente le hacen ser un héroe, pero yo pienso más como él: todos somos unos capullos, pero realmente hay personas que te hacen mover el culo y actuar como un puto héroe.